Alcohol. El alcohol lo cambia todo. Nos vuelve débiles, nos deja el alma al aire, nos desarma ante los demás... hace que perdamos la cordura, el sentido común, la vergüenza y la dignidad. El alcohol nos lleva a un estado onírico que no podemos recordar, nos llena de nubes y claroscuros la mente, nos abate y nos destroza desde dentro.
El alcohol me arrebató todo, me hizo comenzar una nueva vida (¿en libertad?) y ahorá será quien lo cambie todo, quien me haga capaz de dar el paso, quien supondrá el giro de todo. Porque una vez ya fue suficiente, me separó de mí mismo durante un tiempo, me alejó de la realidad y no le permitiré volver a intentarlo siquiera.
Fuerza. Determinación. Ánimo. Valentía.
3, 2, 1...
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