Navego sin rumbo fijo, a la deriva... Me muevo al son de las olas de la vida, y voy dando tumbos de un sitio a otro, golpeándome una y otra vez. Repetición. Monotonía. Soledad.
¿Cuánto durará ésto? ¿Hasta cuando seré capaz de soportarlo? ¿Cuán grande será mi fotaleza?
No tengo ni idea, pero el tiempo se agota... tic, tac, tic, tac... boom!
No hay comentarios:
Publicar un comentario